Síntomas que pueden acompañar la fatiga
La fatiga puede coexistir con dolor crónico persistente en espalda, articulaciones o cuello, dolor intenso que no mejora con medicamentos comunes, dolor oncológico relacionado con cáncer, dolor neuropático con ardor, hormigueo o descargas eléctricas, dolor postoperatorio prolongado y dolor por lesiones o enfermedades degenerativas. En algunos casos también puede valorarse la necesidad de bloqueos nerviosos o tratamientos intervencionistas cuando forman parte del plan terapéutico.
