Invasión de tejidos, afectación nerviosa y dolor crónico
El avance tumoral puede comprometer diversos sistemas orgánicos, provocando una progresión hacia un dolor crónico de difícil control. Cuando las neoplasias presionan o infiltran las estructuras nerviosas periféricas o centrales, se desencadena un punzante dolor neuropático. Asimismo, la presencia de masas o lesiones secundarias a nivel óseo genera un severo dolor por metástasis que suele irradiarse hacia la columna vertebral, manifestándose clínicamente como dolor lumbar en la región bajan o como dolor cervical en la zona del cuello. Por otro lado, los procedimientos quirúrgicos previos destinados a la resección de tumores pueden derivar en un dolor postoperatorio persistente que complica la recuperación física.
